El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha aprobado por consenso una nueva resolución impulsada por México, España e Islandia para eliminar todas las formas de discriminación contra mujeres y niñas en los sistemas de cuidados y apoyo. El texto reconoce que el trabajo de cuidados, tanto remunerado como no remunerado, es uno de los principales factores que perpetúan las desigualdades de género en todo el mundo.
La resolución insta a los Estados a adoptar medidas para garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres mediante la reforma de leyes y políticas discriminatorias, el acceso a la salud y los derechos sexuales y reproductivos, la prevención y respuesta frente a la violencia de género, el fortalecimiento del acceso a la justicia y el desarrollo de sistemas de cuidados sensibles al género.
Asimismo, la resolución anima a incrementar la inversión pública en los sistemas de cuidados y apoyo, reforzar las medidas de protección social, promover la corresponsabilidad en las tareas de cuidado y garantizar condiciones de trabajo decentes para quienes desempeñan labores de cuidados, incluidas las personas trabajadoras migrantes.
Uno de los aspectos más relevantes de la resolución es que mantiene referencias al trabajo de cuidados no remunerado, a las cadenas globales de cuidados, a la autonomía e integridad corporal y a los derechos sexuales y reproductivos. Además, incorpora un enfoque interseccional para abordar las distintas formas de discriminación que afectan a mujeres y niñas.
En este sentido, Naciones Unidas reconoce que las mujeres y las niñas pueden enfrentarse a formas múltiples e interrelacionadas de discriminación a lo largo de su vida por razones como la edad, el origen étnico, la discapacidad, el estado de salud, la situación socioeconómica o migratoria, entre otras circunstancias.
La aprobación de esta resolución supone un paso importante hacia el reconocimiento de los cuidados como una cuestión de derechos humanos y de igualdad de género, y refuerza la necesidad de construir sistemas de apoyo que garanticen la dignidad, la autonomía y el bienestar de todas las personas, especialmente de quienes históricamente han asumido la mayor carga de los cuidados.



