Resumen del documento de trabajo de HelpAge International para la 10ª sesión de trabajo del OEWGA

28/02/2019

Vivir, no solo sobrevivir. Lo que dicen las personas mayores sobre su derecho a la protección social y la seguridad social, a la educación, la formación continua y el desarrollo de capacidades.

Los derechos humanos garantizan que las personas puedan desarrollarse con plenitud como miembros de la sociedad. Por lo tanto, garantizan que las personas vivan con libertad, sin miedo y con sus necesidades básicas atendidas, pero este informe pone de manifiesto que para muchas personas mayores la vida cotidiana se reduce a la supervivencia.

El informe recopila las respuestas de las personas mayores que han participado en una consulta realizada sobre dos áreas clave de los derechos humanos: la protección social y la seguridad social, y la educación, la formación continua y el desarrollo de capacidades. El informe muestra cómo, en el caso de las personas mayores, estos derechos son sistemáticamente vulnerados. Ante esta situación se analiza lo que establece el marco internacional de los derechos humanos en relación con estos derechos y se formulan recomendaciones para redactar contenidos normativos en una nueva convención sobre los Derechos de las personas mayores.

La consulta fue realizada en noviembre de 2018 por miembros de la Red Global de HelpAge y de organizaciones asociadas a través de entrevistas individuales y discusiones grupales. Participaron 539 personas mayores (348 mujeres y 191 hombres), con distintos niveles de ingresos y residentes en 23 países de todo el mundo.

1. PROTECCIÓN SOCIAL Y SEGURIDAD SOCIAL (INCLUYENDO LA PROTECCIÓN SOCIAL BÁSICA).

DEFINICIONES.

La protección social está definida por la Organización Internacional del Trabajo como la protección contra “la pobreza, la vulnerabilidad y la exclusión social a lo largo del ciclo de la vida”.

La seguridad social se define en el derecho internacional de los derechos humanos como el derecho a “obtener y mantener prestaciones sociales, ya sea en efectivo o en especie, sin discriminación, con el fin de obtener protección, en particular, contra: a) la falta de ingresos procedentes del trabajo debido a enfermedad, invalidez, maternidad, accidente laboral, vejez o muerte de un familiar; b) gastos excesivos de atención a la salud; c) apoyo familiar insuficiente, en particular para los hijos y los familiares a cargo”.

Las medidas de protección social básicas son, según la Organización Internacional del Trabajo, el conjunto de garantías básicas de seguridad social destinadas a prevenir o aliviar la pobreza, la vulnerabilidad y la exclusión social. Las cuatro garantías mínimas son el acceso a la atención sanitaria esencial, la seguridad de ingresos en la infancia, la seguridad de ingresos para las personas en edad activa que no pueden obtener ingresos suficientes y la seguridad de ingresos para las personas mayores.

Lo que revelaron las respuestas de las personas mayores consultadas:

• Algunas personas mayores que disponen de una pensión dicen que pueden arreglárselas, pero muchas, ya sea con una pensión contributiva o no contributiva, dicen que no pueden hacer frente a las necesidades básicas para sobrevivir (comida, agua, ropa, vivienda o atención médica) y tienen que depender de otras personas.

•Disfrutan de diferentes niveles de autonomía y control sobre cómo gastan su pensión. Algunas personas mayores tienen un control total, otras no tienen ninguno y algunas sufren robos, amenazas o son objeto de fraudes.

• A las personas mayores con pensiones muy bajas o que no tienen pensión se les niega no solo su derecho a la seguridad social y la protección social, sino también su derecho a la salud, a una vida digna, a la participación en la sociedad, al trabajo, a la autonomía e independencia y la educación y la formación continua.

Recomendaciones sobre el derecho a la protección social y la seguridad social:

Las personas mayores tienen derecho a la protección social y la seguridad social sin discriminación por edad o por cualquier otro motivo, pero se comprueba que el marco internacional de los derechos humanos no garantiza que las personas mayores puedan ejercer y disfrutar de estos derechos.

Se pone de manifiesto que el derecho a la protección social y la seguridad social en edades avanzadas deben establecerse de forma específica en una nueva convención sobre los derechos de las personas mayores para garantizar estos derechos en la vejez. Esta convención se basaría en las normas de derechos humanos existentes y se aplicarían en el contexto particular de las personas mayores.

2. EDUCACIÓN, FORMACIÓN, APRENDIZAJE CONTINUO Y DESARROLLO DE CAPACIDADES.

DEFINICIONES.

La educación es el proceso de recibir, transmitir o adquirir conocimientos en entornos públicos, privados, formales o no formales para que las personas puedan desarrollar todo su potencial humano, su personalidad, su creatividad, sus habilidades, su autoestima y su participación plena en la sociedad.

El aprendizaje continuo es el desarrollo de conocimientos y habilidades a lo largo de la vida para la realización personal y la plena participación en la sociedad. Estas capacidades pueden desarrollarse en diferentes entornos, incluyendo el hogar, las escuelas y universidades, la comunidad y el lugar de trabajo.

La capacitación es el proceso de aprender las habilidades que una persona necesita para realizar un trabajo o actividad en particular.

El desarrollo de capacidades es el proceso de aumentar la capacidad de una persona o de una organización para hacer cosas, resolver problemas y lograr sus objetivos.

Una habilidad es la capacidad de hacer algo, a menudo después de aprender o practicar cómo hacerlo.

Lo que revelaron las respuestas de las personas mayores consultadas:

• Muchas personas mayores no tienen las habilidades, el conocimiento y la información que necesitan para desarrollar diferentes aspectos de sus vidas, desde ganar dinero hasta disfrutar y divertirse, y desean adquirirlos. Sin estas habilidades y conocimientos las personas mayores se sienten excluidas y dependientes.

• Adquirir habilidades sobre nuevas tecnologías es importante para las personas mayores. Quieren usar teléfonos inteligentes, ordenadores e internet para retirar dinero, pagar sus facturas, reservar citas médicas, compras online y mantener contacto con familiares y amigos.

• Los estereotipos sobre las personas mayores, que ellas mismas internalizan, impiden que adquieran nuevas habilidades, conocimientos e información.

Recomendaciones sobre el derecho a la educación y al aprendizaje a lo largo de toda la vida:

Las personas mayores tienen derecho a la educación y al aprendizaje continuo en igualdad de condiciones con los demás y sin discriminación. La exclusión de las personas mayores de la formación continua y las oportunidades educativas es una negación de su derecho a la educación y les impide ejercer otros derechos, como el derecho a trabajar y a participar plenamente en la vida social, económica, cultural y política.

El marco internacional de derechos humanos no contempla de forma específica el derecho a la educación en edades avanzadas por lo que debe incluirse en una nueva convención sobre los derechos de las personas mayores para garantizar que las personas mayores disfrutan del ejercicio de sus derechos en toda su plenitud.

Consulta el informe «Vivir, no solo sobrevivir» en español haciendo click en la imagen.

Vivir, no solo sobrevivir

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