Angel, campesino peruano

Mi esposa y yo vivimos solos en nuestra pequeña casa en Vinchos. Contamos con 9 hijos, pero todos viven en Ayacucho o Lima porque no hay trabajo aquí para los jóvenes.

Mi esposa y yo vivimos fuera de nuestra pequeña parcela de tierra y me dedico a la cría de conejillos de indias para vender su carne. En nuestra tierra planto verduras como zanahorias, coliflores, cebollas y patatas. Comemos lo que cultivamos y también lo cambiamos con nuestros vecinos por un poco de carne o un poco de aceite.

Ángel Atavcusi Miranda, de 72 años, que no tiene ingresos y se alimenta principalmente de lo que planta en sus tierras. Ángel Atavcusi Miranda, de 72 años, que no tiene ingresos y se alimenta principalmente de lo que planta en sus tierras. (c) Antonio Olmos/HelpAge International.

Vendemos los conejillos de indias por unos 10 soles. Cuando se vendía un conejillo de indias solía significar que tenía suficiente dinero para comprar otros alimentos para unos días, pero los precios han subido tanto que con 10 soles ahora no compro prácticamente nada.

Yo trabajo en nuestra tierra todos los días de la semana durante todo el año. No es suficiente tierra para nosotros como para dar beneficios de lo que crece, pero nos da de comer.

"Empiezo el día a las 5 de la mañana"

Empiezo mi día a las 5 am y trabajo todo el día hasta que anochece. Luego, después de terminar en el campo, me voy y trato de vender un conejillo de indias o intercambiar algunas verduras por un poco de pollo o de cerdo como complemento a la sopa de maíz que comemos dos veces al día.

Gracias a que yo solía trabajar para una empresa de construcción, tengo un seguro médico, pero incluso eso no es suficiente para comprar los medicamentos adecuados en el centro de salud local. Ponerse enfermo es una preocupación constante. El año pasado me puse enfermo y durante tres semanas estuve demasiado débil para salir de mi cama. Pasamos hambre durante 2 meses ya que mi esposa no podía trabajar la tierra por su cuenta y muchas de las verduras se pudrieron en el suelo.

Solía llover de octubre a mayo, pero durante casi dos años no ha habido lluvias regulares aquí. El maíz que he plantado ya debería ser de tallo alto, pero debido a la sequía, los brotes son de apenas cuatro pulgadas. En la estación seca el sol calienta demasiado y algunas personas mayores han muerto aquí porque el calor era demasiado para ellos.

Si yo tuviera una pensión o algún tipo de ingreso mensual, incluso si se tratara de unos cuantos cientos de soles, mis preocupaciones se habrían acabado. Me gustaría saber que nos podríamos permitir medicamentos si enfermamos o que no nos moriríamos de hambre si la tierra no produce una buena cosecha. También me gustaría invertir en más conejillos de indias y convertir esto en un negocio propio y tener una fuente de ingresos más regular.


¡Actúa ahora y apoya a las personas mayores en emergencias!


El 20 de febrero, lanzamos la campaña INJUSTO para asegurarnos de que las personas mayores reciben la parte de la ayuda humanitaria que les corresponde. Pero necesitamos tu ayuda.

Esto es lo que puedes hacer:

Sigue @helpage en Twitter para estar al día con la campaña y lo que nuestros activistas mayores están haciendo sobre el terreno.

Retuitea nuestro contenido el 20 de febrero y en los días posteriores para mostrar tu apoyo a las personas mayores en las crisis humanitarias.


Usa el hashtag #UNJUST para correr la voz sobre la campaña, tuitea los motivos por los que crees que los mayores deben ser incluidos en la ayuda de emergencia y ayúdanos a que #UNJUST se mueva por Twitter!

INJUSTO

INJUSTO. Apoya a los mayores en emergencias.

eBoletín


Suscríbete gratis

Política de privacidad

Donate ahora.

X
Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros para recopilar información y mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede configurar su navegador para impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque dicha acción podra ocasionar dificultades de navegación en la página web.
CÓMO CONFIGURAR
ACEPTAR