Las personas mayores en Pakistán están aumentando en número, pero durante muchos años sus derechos y necesidades han estado ausentes de la legislación y de las políticas públicas. El apoyo a menudo depende de las familias, de organizaciones benéficas o de programas temporales, en lugar de una responsabilidad clara por parte del gobierno.
Eso ahora ha empezado a cambiar.
En la provincia pakistaní de Punyab, se ha promulgado una nueva ley —la Ley de Bienestar para Personas Mayores de Punyab (Punyab Senior Citizens Welfare Act)— para reconocer formalmente los derechos y necesidades de las personas mayores, así como el deber del Estado de proteger su dignidad, bienestar y seguridad.
¿A quién va dirigida la ley y qué pretende cambiar?
La ley se aplica a las personas mayores de 70 años o más que viven en Punyab, donde reside más de la mitad de la población del país. Este es un paso importante a nivel provincial y establece un ejemplo sólido para otras partes de Pakistán.
El objetivo de la Ley de Bienestar para Personas Mayores de Punyab es garantizar que las personas mayores puedan vivir con dignidad, cuidado y protección. De manera crucial, traslada el envejecimiento del ámbito de la caridad al de la responsabilidad pública. Las personas mayores ya no se consideran receptores pasivos de ayuda, sino titulares de derechos que el Estado debe garantizar.
Lo que establece la ley
En lugar de enumerar beneficios individuales concretos, la ley crea las bases para un cambio a largo plazo.
Un organismo dedicado a las personas mayores:
La ley exige que el gobierno regional establezca un Consejo de Bienestar para las Personas Mayores, dirigido por altos funcionarios provinciales. Este organismo será responsable de diseñar políticas y coordinar servicios para las personas mayores en todo Punyab. De este modo, las cuestiones relacionadas con el envejecimiento tendrán un lugar permanente en la toma de decisiones del gobierno, en lugar de ser tratadas como algo secundario.
Un fondo específico:
La ley también crea un Fondo para Personas Mayores destinado a apoyar programas y servicios para este grupo. La intención es garantizar que el apoyo no dependa de proyectos temporales o de la buena voluntad, sino que esté respaldado por financiación pública sostenida.
Enfoque en quienes corren mayor riesgo:
La ley ordena al Estado dar prioridad a quienes están en mayor riesgo de exclusión o abandono. Reconoce que muchas personas mayores viven sin ingresos, pensiones o apoyo familiar, y menciona explícitamente a quienes tienen discapacidad, están enfermos o viven en pobreza.
“Esta ley es un punto de inflexión porque reconoce a las personas mayores como titulares de derechos y coloca la responsabilidad donde corresponde: en el Estado. Al crear un Consejo y un Fondo específicos, Punyab ahora cuenta con una plataforma clara para coordinar acciones e invertir en la dignidad, protección y bienestar de las personas mayores.”
Syed Moeez Kakakhel, CEO de FAID
El papel de FAID, miembro de la red global HelpAge
Durante años, la Foundation for Ageing and Inclusive Development (FAID), miembro en Pakistán de la red global HelpAge, ha trabajado junto con otras organizaciones de la sociedad civil para mostrar al gobierno la realidad que enfrentan las personas mayores y la necesidad de protección legal.
El trabajo de FAID se ha centrado en incidencia política, generación de evidencia y diálogo continuo con responsables políticos, ayudando a garantizar que las voces y experiencias de las personas mayores influyeran en la legislación final.
Esto ha incluido colaborar con departamentos gubernamentales, participar en debates sobre envejecimiento y protección social y mantener los derechos de las personas mayores en la agenda pública durante largos períodos de retraso legislativo.
Este tipo de defensa que se alarga con el tiempo, suele ser invisible, pero es esencial. Las leyes como esta, rara vez son el resultado de un solo momento; se construyen durante años de conversaciones, creación de confianza y perseverancia.
Un primer paso importante, con margen para avanzar más
Esta nueva ley sienta las bases para un cambio duradero. En lugar de establecer beneficios específicos desde el principio, crea el reconocimiento legal y la responsabilidad pública necesarios para fortalecer progresivamente la protección de las personas mayores.
Detalles como pensiones, descuentos o servicios individuales se definirán mediante futuras decisiones gubernamentales, presupuestos y planes de implementación. Sin embargo, la ley establece el marco a través del cual estas medidas podrán desarrollarse.
Lo más importante es que sitúa el envejecimiento firmemente en la agenda de las políticas públicas y abre la puerta a acciones sostenidas, rendición de cuentas y progreso para las personas mayores en Punyab.
Por qué esto importa más allá de Punyab
La Ley de Bienestar para Personas Mayores de Punyab señala un cambio más amplio en la forma en que se entiende el envejecimiento en Pakistán.
Reconoce que las personas viven más tiempo, que las estructuras familiares están cambiando y que las personas mayores enfrentan riesgos crecientes, especialmente las mujeres mayores y quienes carecen de ingresos seguros.
Al incorporar la dignidad de las personas mayores en la legislación, la ley ofrece una base sobre la cual se pueden construir políticas más sólidas e inclusivas. También demuestra cómo la incidencia basada en evidencia y la colaboración entre el gobierno y la sociedad civil pueden conducir a cambios legales significativos.
Un hito y un punto de partida
La aprobación de esta ley es un hito importante para las personas mayores en Punyab. Pero también recuerda que los derechos en papel deben ir acompañados de acciones en la práctica.
Para organizaciones como FAID, el foco ahora está en acompañar la implementación de la ley, supervisar su avance y seguir amplificando la voz de las personas mayores, para que esta normativa se traduzca en cambios reales y duraderos en sus vidas



