El trabajo humanitario puede ser desafiante, exigente y, a veces, profundamente incierto. Sin embargo, en toda la red global de HelpAge, mujeres y hombres en primera línea siguen apoyando a las personas mayores y a las comunidades afectadas por las crisis, impulsados por un compromiso compartido de ayudar a quienes más lo necesitan.
Con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria 2026 , preguntamos a los trabajadores humanitarios de las organizaciones miembros de la red HelpAge: ¿Qué les da fuerzas para seguir adelante? A través de sus palabras y fotografías, esta colección ofrece una visión de las personas que están detrás de la respuesta, sus motivaciones, los vínculos que les sostienen y lo que les inspira a seguir adelante.

Kholoud Abu AlQaraya, Coordinadora del Proyecto Juzoor – Palestina
La humanidad se moldea por el entorno en el que crecemos. Crecí en una familia que hacía de la ayuda a los demás una forma de vida, donde la generosidad y la bondad eran pilares fundamentales de nuestros valores.
Vivir en Gaza en medio de la guerra, el desplazamiento y la pobreza, y ser testigo del sufrimiento de niños, mujeres y personas mayores, ha afianzado mi firme convicción sobre la importancia del trabajo humanitario.
He aprendido que las acciones más sencillas, como una sonrisa y una palabra amable, tienen el poder de hacer que una persona se sienta segura, respetada y esperanzada.
Para mí, el mayor logro es dejar una pequeña huella positiva en la vida de otra persona. La humanidad no exige mucho; solo requiere un corazón sincero.

Galina Poliakova, Directora Ejecutiva de Age Concern Ucrania
Soy una de las fundadoras de esta ONG. Está formada por casi 1500 voluntarios mayores de 60 años. Llevamos juntos 27 años. Sí, estoy cansada. Pero ahora, mientras Ucrania está envuelta en llamas, con gente muriendo y ciudades derrumbándose, nuestra ayuda, incluida la mía, es desesperadamente necesaria. Admiro sinceramente a nuestros voluntarios y no puedo imaginar mi vida ni a mí misma sin este trabajo difícil, agotador, pero tan importante. El sentimiento de pertenencia, los resultados tangibles y la mirada de una persona mayor con lágrimas silenciosas de gratitud: esto es lo que hace que la vida valga la pena.

Eduardo González, Gerente de Gestión Integral de Riesgos y Cambio Climático, PRO-VIDA – El Salvador
Es fundamental brindar apoyo y coordinación a las comunidades vulnerables y marginadas, especialmente en situaciones que implican múltiples amenazas. Si bien el desgaste emocional y operativo puede ser considerable, la motivación para seguir adelante surge de recordar que cada proyecto, por pequeño que parezca, marca la diferencia, y que con cada intervención allanamos el camino hacia la resiliencia comunitaria desde la base.
Las experiencias que he vivido y las personas que he conocido en el camino me recuerdan que siempre vale la pena seguir trabajando en ayuda humanitaria y, de esta manera, contribuir al disfrute de los derechos humanos fundamentales.

Naw Hay Man Oo, responsable de área y programas de AGE Myanmar
Llevo más de 15 años trabajando en el ámbito humanitario. Lo que me impulsa es saber que aún hay muchísimas personas que necesitan apoyo, especialmente personas mayores, personas con discapacidad y otros colectivos vulnerables. El trabajo puede ser muy duro y, a veces, nos enfrentamos a graves riesgos sobre el terreno. Pero cuando conozco a las comunidades, veo sus rostros, escucho sus voces y sé que nuestro apoyo ha contribuido a aliviar algunas de sus preocupaciones, me siento fuerte. Sus respuestas y su gratitud me recuerdan la importancia de este trabajo y me motivan a seguir adelante.

Sevan Ishkan, Jefe de Trabajadores Sociales, IDRAAC – Líbano
Tras más de 14 años de trabajo humanitario, he aprendido que lo que más importa son los momentos humanos. Acompañar a las personas en sus momentos más difíciles, escuchar a quienes se sienten olvidados y recordarles que son vistos, escuchados y valorados da sentido a mi trabajo. Incluso cuando ayudar a los demás ha implicado poner en riesgo mi propia seguridad, llegar a alguien que lo necesita ha valido la pena. Mi lema es: «Me siento fortalecida al ayudar a los demás». Creo que todos nacemos con un propósito, y el mío es estar al lado de quienes sufren y recordarles que sus vidas importan.

Bahaa Zaqout, Directora de Relaciones Externas y Recaudación de Fondos de PARC – Palestina
Lo que me impulsa es la convicción de que, incluso en las peores condiciones, nuestro trabajo sigue marcando una diferencia real en la vida de las personas. He aprendido que la labor humanitaria no se limita a brindar asistencia. Se trata de acompañar a las personas, escucharlas y ayudarlas a encontrar el camino hacia la recuperación. Lo que más me conmueve es ver a alguien recuperar su dignidad después de haberlo perdido todo: un agricultor que vuelve a sembrar, una familia que cocina de nuevo, una madre que envía a sus hijos de vuelta a la escuela. Aquí, las comunidades son más fuertes que sus circunstancias. Eso es lo que me da fuerzas.

Sofía Garzón, Directora Nacional de Operaciones Humanitarias, CADENA – Venezuela
Este trabajo es mi pasión. Para mí, tener la oportunidad de hablar con las personas a las que servimos, comprender sus necesidades en cada momento y ayudar a mejorar su calidad de vida es invaluable.
Me llena de alegría y esperanza ver cómo el esfuerzo de todo un equipo que trabaja tras bambalinas, esforzándose por ayudar de la manera más eficaz, da sus frutos, especialmente cuando vemos que las condiciones de vida de las familias mejoran de verdad. Eso es lo que me motiva a seguir adelante.
Reconocer a quienes están en primera línea
Hoy celebramos la dedicación de los trabajadores humanitarios y su capacidad para responder a algunos de los desafíos más difíciles sobre el terreno. El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es una oportunidad para reconocer su compromiso, valentía y contribución vital al apoyo de las personas mayores y las comunidades afectadas por las crisis. HelpAge International seguirá apoyando a nuestra red, respaldando a quienes están en primera línea y fortaleciendo nuestra respuesta humanitaria colectiva.



